23 jun. 2010

Reflexiones intempestivas 7


Con el determinismo económico que supuso el materialismo histórico, Marx cayó en la misma trampa que Hegel: el programa imposible de deducir la realidad a partir del concepto. Será Weber -de lejos el sociólogo más importante de la historia del conocimiento- el encargado de advertirlo y a quien le debemos (¡nada menos!) la reivindicación de las ciencias sociales por el reconocimiento de los límites de su capacidad explicativa. En la obra de Weber se conjugan, milagrosamente, la lúcida ambición teleológica (los grandes tópicos: el contraste entre modernidad y tradición, la racionalización de la historia y la sociedad) y la brillante modestia epistemológica (los ideales tipo, la multicausalidad histórica blanda).
La grandeza intelectual supone altas de dosis de irresponsabilidad y escepticismo. 

3 Comments:

William Rendón said...

Hola Jose:

En vista de los recientes acercamientos del presidente electo con la Corte Constitucional y de su invitación a conformar una Alianza Nacional para llevar a cabo sus proyectos, ¿cabría esperar que su Gobierno tomará un rumbo nuevo, diferente al que Uribe pretendía?

Willy

José Fernando Flórez said...

Es muy probable. Sobre todo en el tema de la independencia del poder judicial resulta muy clara la voluntad de distanciamiento del uribismo. Por dos razones: ni Santos ni sus funcionarios tienen problemas con la justicia y el nuevo Presidente es un tecnócrata en lugar de un terrateniente energúmeno.

Saludos Willy.

William Rendón said...

ojalá así sea, por el porvenir de nuestro pais...como dice el ciego: amanecerá y veremos....jejeje

Gracias

Billy