27 ene. 2010

Hay Festival 2010. Mirada retrospectiva.





“La primera vez fue por amor, la segunda vez fue por la amistad (y la rumba), esta vez sí es por la literatura”. Parodiando el inolvidable trailer de Rambo III, ésta sería una buena introducción para mi tercer Hay Festival.


En 2008 fui con mi novia y nos instalamos en una burbuja de la que ni la literatura, ni la tentación bohemia, lograron sacarnos, salvo esporádicamente. De los pocos eventos a los que asistimos en este Hay nunca podré olvidar la entrevista en el Pedro de Heredia a Joaquín Sabina, ese dios del inframundo al que le bastó una línea, e incluso una sola palabra, para deslumbrar (o hacer palidecer) al auditorio con sus respuestas:


--Señor Sabina: ahora que nos cuenta que dejó definitivamente la cocaína, ¿qué le puede decir a la juventud al respecto?, ¿qué siente cada vez que piensa en esa época de su vida?---pregunta, micrófono en mano, una señora de edad entre los espectadores.


--Nostalgia.


--Señor Sabina: nos acaba de contar sobre su estrecha relación con las prostitutas a lo largo de su vida, su casi admiración por ellas, ¿qué pensaría si sus dos hijas, Carmela y Rocío,  decidieran seguir esta profesión?---pregunta la misma mujer.


--Es que ellas ambas son putas señora, como su padre-- Joaquín ya había aconsejado a sus hijas en otra entrevista, con envidiable lucidez, que no se echen un novio como yo. Y que lean, y así nunca estarán solas”.


El mismo día en que llegamos, por la noche, el taxi que nos conducía a Juan del Mar para cenar casi choca contra la humanidad (vestida, aclaro) de Efraím Medina. Sin embargo, su generosa invitación a una fiesta que prometía durar más de un día se vio frustrada por la irrompible burbuja pues mi novia, a quien él ante mi cara de estúpido defirió la decisión (era claro quién mandaba), efectivamente “decidió” que mejor nos íbamos a comer (al restaurante, aclaro). Con Efraím nos habíamos cruzado el año anterior (también vestidos, aclaro) en el lobby de Las Américas (ese horrible lugar donde te sirven el Martini en vaso desechable) por una de esas felices casualidades que espero que se repitan.


Moralejas del Hay Festival 2008:
1.Estar enamorado consiste, básicamente, en tener cara de estúpido, perder la fuerza de voluntad y perderse las mejores rumbas. 
2.Existe una relación íntima entre la droga y la nostalgia, y otra entre la prostitución, las hijas y la lectura (lo dijo Sabina, no yo).


En 2009 volví con la sana intención esta vez sí de aprovechar la riqueza literaria del festival. El resultado no pudo ser mejor:
  1. La entrañable amistad de Samuel, Tirso, Sergio, Libardo, Diana y Ana Margarita quienes, junto con mi primo Jaime, ahora conformamos el orgulloso “parche Hay”, de renombre internacional e imprescindible para el éxito del festival.
  2. La amistad de Lalita, a quien le escribí un soneto.
  3. El privilegio de haber asistido al peor conversatorio concebible sobre una de mis grandes pasiones, “El aforismo: chiquito pero matón”, se titulaba en forma ridícula pero precisa el adefesio: de este show animado por el pseudoaforista Juan Gossaín salió la inspiración para el texto “Ese miedo a desplomarse con todas las palabras”, que no sería mala idea volver a publicar por estos días en Ius Politicum.
  4. Las largas e inolvidables noches de Quiebracanto y Havana.
  5. Los amaneceres en nuestra terraza del Hotel Casa Peter.
  6. La lectura de Fernando Vallejo sobre “los crímenes del cristianismo”, su calidez personal y tez infantil que contrastan en forma inverosímil con la inclemencia de la pluma que le ha valido el título de “Maestro de la injuria”, y un ejemplar autografiado de “La tautología darwiniana”.
  7. También uno de la recopilación “Poesía” de William Ospina, que me dedicó “en la esperanza de que la poesía se encuentre agazapada en alguno de estos versos” (y sí que lo estaba).
  8. La Gala de Poesía, donde el encanto de la poeta libanesa Joumana Haddad (y su poesía), se veía opacado por el de la lectora en castellano.
  9. La música “explosiva” (¡fuego, fuego!) de Bomba Estéreo.
  10. El concierto en la Plaza de la Aduana de un grupo de nombre raro: “Asian Dub Foundation” (Foundation?! What?!). El Hay se caracteriza por llevar siempre músicos “cultos”, esos de público selecto, tan selecto que nadie los conoce pero con los que una vez allá, por una extraña razón, todos resultan estar familiarizados desde siempre. En cambio yo, que soy inculto por vocación, nunca logro saber de quién se trata y este año no va a ser la excepción, pues ambientan la fiesta los celebérrimos y ecuménicos ¡Manu Dibango! Sí, yo sé que todos los asistentes de este año, salvo yo nuevamente, son fans consagrados de este grupo de “jazz, funk, y elementos tradicionales africanos”, como también sé que en algún momento tendrán que llamar “al” Galy Galiano para por fin bajarle un poco el status al asunto y hacerlo más “incluyente” (así sea solamente por una cuestión de moda, porque ahora lo in es lo “incluyente”).
  11. También, cómo olvidarlo, una interesante discusión en Café Havana con el mejor columnista de Colombia, sobre el escote de la mejor columnista de Colombia (ver foto infra).
  12. Y por último, una resaca como de una semana, muy literaria, a mi regreso a Bogotá.



Moraleja del Hay Festival 2009: Los “encuentros literarios” sólo tienen lugar en la intimidad de la lectura. No así las “fiestas literarias”.


¿Qué nos trae este año? El primer día arranca con una conferencia sobre “El Blog como relato periodístico”, en la que desde luego estaré en primera fila tomando nota de lo que se plantee en torno a este nuevo “oficio” con el que decidí experimentar. Esa misma tarde hay una conversatorio sobre “El placer y oficio de comentar libros”, es decir, la reseña, un verdadero placer y un arte, en mi opinión. También compré boletas el viernes para la tradicional Gala de Poesía; el sábado, para la entrevista que le va a hacer Héctor Abad a Vargas Llosa, legítimo acreedor con el que el Nóbel está en mora desde hace años y de quien espero que me firme su último libro, “Sables y Utopías” (próximo a reseñarse en Ius Politicum); y el domingo para la reflexión sobre “El pensamiento breve”, que tiene que reivindicarse conmigo después del bodrio sobre el aforismo del año pasado.


Moraleja del Hay Festival 2010: ??????

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