29 ene. 2010

Hay Festival 2010. El blog como relato periodístico.


Supongo que al redactar este post decidí hacerle honor al tema de la primera de las conferencias del Hay sobre la que les voy a hablar, donde se dijeron cosas muy interesantes, algunas que comparto y otras que no.
Según la información ofrecida por Technorati, en la actualidad hay 130 millones de blogs registrados, los cuales por supuesto no están todos activos. Es más, la mayoría de estos blogs sospechamos que ya cumplieron su “ciclo vital”, es decir que nacieron, se “reprodujeron” (seguro Ius Politicum es el hijo ilegítimo de varios de ellos) y “murieron”, aunque permanezcan en la “blogósfera”  o “blogalaxia”, como la llama el francés Francis Pisani, brillando como estrellas encendidas e inmóviles, que ya no titilan.

La prueba reina de que el blog es un “nuevo medio” de comunicación que goza de cierto prestigio es que hoy nutre los espacios tradicionales más importantes de difusión de noticias, pues casi todos los periódicos o revistas grandes y serios lo han incorporado como herramienta adicional al periodismo tradicional, por la sencilla razón de que aumenta el tráfico de lectores.
El nacimiento y éxito del blog se enmarca dentro de un fenómeno global de pérdida de importancia del soporte y aumento de protagonismo del contenido. Ahora no importa tanto el medio físico de distribución, el papel, las ediciones o el tiraje de algo, sino su contenido  y su difusión, que se cuenta, en los medios virtuales, en términos de “visitas” o tráfico de cibernautas. Este debate se desdobla además en el de la progresiva sustitución del soporte físico por el virtual, del libro por el e-book y del papel por los e-book readers (Kindle, Nook, iPhone, iPad, etc.).
Para Mario Tascón (España), uno de los autores de 233grados, el blog hoy conoce una etapa de decaimiento y su pertinencia está revaluada a causa del boom de redes sociales como MySpace, Facebook y Twitter. Esta afirmación la encuentro desafortunada pues estos últimos son medios más de “difusión de contenidos” que de creación de los mismos. Lo confirma mi experiencia personal, ya que primero tuve Facebook, luego Twitter y, justamente ante los límites  de estas redes para la creación de contenidos (las “notas” y los “Facebook status” son espacios muy limitados), me sedujo la posibilidad de un blog. De otra parte, el desarrollo de nuevas aplicaciones por parte de Facebook para enlazarse y difundir todo tipo de contenidos (“My stuff”, especialmente) y de una utilidad específicamente diseñada para los blogs (NetworkedBlogs), es un reconocimiento explícito de la importancia del blog como medio autónomo y de sus enormes posibilidades que, en muchos aspectos, desbordan las del propio Facebook. En suma, se trata de herramientas distintas y complementarias.

Algunas notas características del blog como herramienta de comunicación son la naturaleza ágil de las entradas (ya sé que hasta ahora no le he hecho mucho honor a esta cualidad en Ius Politicum con algunos posts de extensión que he publicado, pero procuraré en adelante hacerlo) y la posibilidad del diálogo por medio de los comentarios: el blog es un espacio mucho más fluido y abierto que el medio periodístico tradicional, pues le permite al público comunicarse con el autor, hace sus relaciones mucho más personales, y en esta medida supera la noción tradicional de periodismo “objetivo”, y del periodista como abstracción para convertirlo en autor muy humano, accesible por el público y con emociones muy personales. Un blogger debe, además de pensar, sentir.

Para el francés Pisani, algo esencial para la noción de blog es el desarrollo de una “voz”, pues de lo contrario estamos en presencia de un website tradicional, o con cualquier otra función, pero no de blog. Sobre este punto considero que efectivamente el blog, en principio, debe adquirir un tono muy personal, el del autor, algo que le dé identidad y lo distinga de los otros espacios, lo cual sin embargo no es óbice para que desarrolle otras funciones, y pienso que es bueno que lo haga: especie de “base de datos” o directorio  de los sitios y fuentes que el blogger visita y consulta con frecuencia; “biblioteca virtual” con los textos y contenidos de otros que, en razón de su interés para el auditorio del blog, el blogger decide compartir; archivo personal de artículos, columnas, fotos, videos, pdf’s, etc.
La transformación de blogs o websites en libros ha mostrado ser exitosa en algunos casos (Stuff White People Like), pero también problemática en otros por las dificultades de adaptación al nuevo medio que plantea.

Hasta aquí me alcanzaron el tiempo, la memoria y la velocidad con el teclado. Los dejo porque me voy para la Gala de Poesía.

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